Don Pedro
Mi abuelo Pedro se llamaba Pinjas. Para nosotros siempre fue el “saba”, una suerte de bautismo sionista que llegó conmigo; para los vecinos siempre fue “don Pedro”. Vaya uno a saber por qué su padre Shlome Dovid eligió tremendo nombre para ese hijo: entre un Isaac, un Elías, y un Natán, un Pinjas. Tal vez