Líbano y Después
Tenemos una naturaleza perseguida. Cuando empezamos a contarnos nuestra propia historia lo hicimos desde bien atrás y bien abajo: “porque esclavos fuimos en Egipto”. Nuestro mito fundacional está explicado por el “brazo extendido” de Dios, así como por nuestra propia capacidad de avanzar. Vagamos cuarenta años por el desierto. Durante un milenio nos aferramos cómo