Denominaciones
Hay temas que por trillados y banalizados uno opta por ignorar. Excepcionalmente, cuando uno ve acumularse argumentos y discusiones bienintencionados pero estériles, uno piensa que debe aportar “su” verdad (subjetiva y relativa, inexorablemente) con el fin de mover la discusión o el “diálogo” (de sordos muchas veces) de su eje de repetición fatídica e inconducente;