Ignacio Munyo en Israel

En menos de un mes tuvimos el privilegio de conocer dos lados de una moneda.

El domingo 28 de junio, en el marco de los ‘paseos’ en el programa para líderes comunitarios del Instituto Hartman en Jerusalém, elegimos visitar el Ministerio de RREE de Israel y escuchar de primera mano acerca de su actividad y prioridades. La última intervención fue Naor Guilon, hoy Director de la Dirección de Diplomacia Pública en el Ministerio.

Guilon se explayó sobre las renovadas políticas de esclarecimiento y conocimiento de Israel a través de programas para líderes de opinión, políticos, periodistas, y académicos del exterior. Un viejo recurso, pero ahora focalizado en un público afín, en el entendido que la dinámica actual de la comunicación, en mano de operadores y algoritmos, no permite transformar opiniones formadas, que se manifiestan mayormente bajo la forma de prejuicios y libelos.

El jueves 23 de julio tuvimos el privilegio de escuchar en la NCI de Montevideo al economista uruguayo, director de CERES, Ignacio Munyo, a su regreso de un viaje a Israel. El mismo fue en el marco de un breve pero intenso programa para académicos de América Latina. Además, hay disponible una exhaustiva entrevista de Ana Jerosolimski en Semanario Hebreo Jai que complementa lo que contó en persona: https://www.semanariohebreojai.com/articulo/9514.

Lo interesante no son tanto los programas ofrecidos en sí mismos sino sus consecuencias: qué resultados concretos pueden arrojar. Todos más o menos conocemos o imaginamos la ‘oferta’ según el perfil del visitante: desde las instituciones académicas y/o las incubadoras de la ‘start-up-nation’, pasando por el ‘turismo de trauma’ (#Oct7, Yad Vashem), los lugares santos, o eventualmente los vestigios del caducado socialismo en algún kibutz.

De las preguntas del público presente en la NCI surge que el mayor interés del judío uruguayo medio es contra restar la feroz ola de difamación y desacreditación de Israel que arrasa la opinión pública nacional. De alguna manera, quedarnos tranquilos que una personalidad de la talla de Munyo ‘de fe’ de que todo lo que se dice de Israel es mentira. Menuda mochila para él…

Si ese fuera el cometido del Ministerio de RREE de Israel, sería muy ingenuo. Ni Munyo ni sus colegas precisan que los convenzan de nada; por algo son intelectuales de fuste. Munyo hizo hincapié en lo complejo de la situación y evitó entrar en juicios políticos o de valor en torno al ‘conflicto’; claramente, su interés era contar su experiencia y el potencial que surge de la misma. Tampoco habló de la sociedad israelí, y mucho menos de la política israelí. Habló de valores y oportunidades que trascienden lo coyuntural, que permanecen vigentes en el tiempo.

Creo que hay algunos puntos bien interesantes para destacar y que justifican ampliamente la ‘inversión’ de Israel en estos programas. Sobre todo, siempre es bueno escuchar a un ‘otro’:

  1. Si bien la UDELAR suspendió el acuerdo con la Universidad Hebrea, este podría ser adoptado por las universidades privadas uruguayas. Concretamente, UM, UCUDAL, y ORT.
  2. Ante una cándida pregunta sobre los gestos de paz y humanismo de la zona ‘socialista’ (kibutzim) atacada por Hamás en Oct7, Munyo no entró en el tema en sí pero aclaró, como economista que es, que Israel NO es un país socialista sino un país que se guía por las leyes del mercado. Hizo hincapié en la continuidad de la política económica que ha permitido que el país sea una potencia.
  3. En relación a #Oct7, resaltó como ejemplo el testimonio de la DJ colombiana Laura Malo que estaba en Nova ese día, proponiendo, incluso, invitarla a Uruguay a compartirlo con la comunidad y la opinión pública.
  4. Respecto a su visita a Yad Vashem, resaltó su valor arquitectónico, en especial la salida del largo túnel de oscuridad a la deslumbrante luz levantina. En lo personal, y por otras referencias, creo que Israel y el pueblo judío deberán dilucidar dónde ubicar #Oct7 en el calendario hebreo y en consecuencia volver a significar los episodios más trágicos de su historia. Es parte de un proceso que recién se inicia.
  5. Por último, Munyo ha destacado el rol que juega la noción de ‘servicio comunitario’ (sea ejército u otro tipo) en el desarrollo de un país. Lo cual sin duda apunta, sin haberlo siquiera sugerido, al dilema actual que atraviesa Israel en relación a sus minorías ultra-ortodoxas o árabes.

En todos los casos, vale aclarar, el invitado hizo hincapié en que su contacto con la sociedad israelí y su dinámica interna fue mínimo, si no inexistente, dado lo breve del programa y su cometido específico.

Por último, hubo referencias muy intensas respecto a la vivencia espiritual, como católico, en Jerusalém. Más allá de otros ‘valores’ que la visita mostró, una vivencia espiritual personal, libre, y profunda es un valor agregado del cual como judíos y sionistas deberíamos estar muy orgullosos. El turismo en Israel en general está en una profunda crisis desde hace tres años, pero el ‘capital’ sigue intacto. Hay más conflictos internos entre judíos respecto a nuestros lugares sagrados que respecto a los lugares de otras religiones, en especial las cristianas. Lamentablemente los lugares santos musulmanes no escapan a las generales de ley…

En suma: ver un proyecto funcionar desde los dos puntos de vista, el del oferente y el del receptor, es como mirarse en un espejo y poder verse a uno mismo con honestidad. Sólo queda afrontar lo que la imagen nos devuelve. Que, en general, es muy adecuada a nuestra auto-percepción, pero aun así siempre es pasible de mejoras. Si no fuera así, ¿qué sentido tiene exponerse? Si no nos exponemos a la mirada del ‘otro’, la auto-percepción se torna auto-complacencia. Y eso nunca es bueno.