La Justicia Justa
La porción de la Torá que leímos la semana pasada, ‘Shoftim’ (Jueces) incluye la famosa y repetida cita ‘tzedek tzedek tirdof’ (Deuteronomio 16:20) que literalmente se traduce ‘justicia justicia perseguirás’, pero que la versión de Moisés Katzenelson de Editorial Sinai traduce como ‘Sólo buscarás la justicia…’ Lo cual no sorprende por aquello de ‘traduttore, traditore’: cualquier traducción, por purista que pretenda ser, traicionará en alguna medida al original. Las traducciones de La Biblia son, al final de cuentas, una interpretación.
Basta con usar IA para encontrar las principales explicaciones a esta duplicación de la palabra ‘justicia’ en el texto original; no abundaré en el asunto. Por aquello de que nada es redundante en la Torá, el esfuerzo por justificar la duplicación es entendible. Sin embargo, duplicación no es redundancia. De mi conocimiento del hebreo siempre tendí a entender la frase como ‘la justicia de la justicia perseguirás’. En un caso ‘justicia’ es un sustantivo y en otro un adjetivo; o en un caso es un valor, y en el otro caso es el ejercicio de ese valor en la vida real.
Estas disquisiciones, por cierto nada originales, me refieren a la frase del Rabino Donniel Hartman cuando, refiriéndose a la guerra en Gaza posterior al 7 de octubre de 2023, ha usado repetidamente la expresión ‘librar una guerra justa en una forma justa’ (to fight a just war justly). Lo justo de la causa no necesariamente justifica los medios para su concreción. Hay dos niveles de justicia, como dice la Torá: uno es lo justo en sí mismo; otro es lo justo en la ejecución. A lo largo de la extensa campaña militar en Gaza la ‘guerra justa’ fue cuestionada por muchos en la justicia de sus acciones. Puso a Israel y al pueblo judío en la mira y nos generó un profundo conflicto hacia la interna. Una guerra, por justa que sea, siempre generará injusticias.
En estos días están en el tapete las declaraciones del ministro Ben-Gvir en relación a la eliminación ‘selectiva’ de objetivos humanos en Gaza. También aquí hay un tema de traducción: en aras de una interpretación sesgada hacia la política militar israelí en Gaza, la traducción ‘traiciona’ el original, aunque no en su espíritu. Ben-Gvir no es tonto, pero es un fanático: se cuidó de usar el término ‘selectivo’ pero de inmediato derivó en referirse asesinatos indiscriminados (’30 o 40 por día’, dijo) y en la ocupación definitiva de Gaza. Dice lo opuesto a las fuentes: ‘LA’ justicia, para él, admite la injusticia como método. Eso el ABC del fanatismo.
Israel ha hecho de los asesinatos selectivos un recurso militar. Lo hizo durante estos tres años (Sinwar, Nasralla, Khamenei, los más notorios), y lo hizo antes, como en los años setenta después del atentado en los Juegos Olímpicos de Munich (ver la película ‘Munich’ de Spielberg). Nadie duda de la justicia hecha con este recurso, y nadie duda en relación al esfuerzo de hacerlo en forma ajustada. En otras palabras, y en contradicción franca con Ben-Gvir y sus secuaces: justicia, con sentido de justicia, perseguirás.
En su conferencia de cierre del Seminario para Líderes Comunitarios en el Shalom Hartman Institute el pasado junio el ex diplomático y actual pensador y académico Tal Becker explicó cómo y por qué los judíos, los descendientes de Iehuda, el hijo de Iaakov el patriarca, son quienes asumen responsabilidades. A lo largo de la genealogía que lo continúa, los ejemplos abundan y confirman esta tesis. A tal punto, que una de las demandas más urgentes en las próximas elecciones en Israel es asumir, mediante una comisión investigadora independiente, la responsabilidad por los acontecimientos de #Oct7.
La misma demanda que tenemos hacia nosotros mismos es válida hacia nuestros enemigos. Hay un sentido real de justicia en castigar a los perpetradores. Hay un sentido real de injusticia cuando se castiga en masa. Lo justo es justo pero no siempre se procesa con justicia. La palabra justicia se duplica no porque no la entendamos, sino porque es tan difícil de aplicar y consensuar. Por eso, además, el texto dice ‘perseguirás’: es una aspiración, una superación, un intangible.