Rabinos

Los lectores de tumeser.com habrán notado que desde hace dos semanas no existe más "La Columna del Rab Ariel". Esta columna nació con el sitio en noviembre de 2009 y ha supuesto por parte del Rabino Ariel Kleiner, de la NCI de Montevideo, una constancia y disciplina que mucho agradecemos. Si bien la columna contiene básicamente la prédica del Rab en Shabat, el hecho de entregarla en tiempo y forma supone un esfuerzo adicional. Después de casi cuatro años hemos decidido, de común acuerdo, liberar al rab de su obligación. Quienes quieran escuchar su prédica tendrán que darse una vuelta por Bait Jadash los viernes de noche.

 Cualquier decisión de este tipo, sin embargo, tiene implicancias que exceden el hecho en sí de estar o no estar presente en la portada de un sitio. Para empezar, por algo estuvo allí durante todo este tiempo; y por algún motivo ahora queda discontinuada. Parafraseando a Shakespeare, "nada viene de la nada". La razón por la interrupción de la columna es bastante simple y pragmática: la vida requiere cambios. Los precisa el lector, los precisa el colaborador que ha aportado su material semana a semana durante cuatro años. Es tiempo de mirar en otras direcciones, dejar algún proyecto de lado para sumar uno nuevo.

La razón de incluir una columna rabínica, y en particular del Rab Ariel, merece algún comentario más explayado. Cuando leemos, en esta misma edición, de un eventual judaísmo "post-rabínico", cuando tantos son detractores de "los rabinos" y "la religión", vale la pena puntualizar por qué un espacio de corte liberal incluye, durante tanto tiempo, la lectura de la porción semanal de la Torá de un rabino en particular.

Si concebimos el judaísmo como un fenómeno integral e integrado no hay forma que dejemos de lado lecturas rabínicas; menos aun aquellas que representan, en mayor o menor medida, nuestra propia forma de entender los textos y las fuentes. No hay judaísmo moderno sin rabinos, aunque muchos judíos puedan vivir sin ellos. "Los Rabinos", en un sentido histórico ("Nuestros Sabios de Bendita Memoria" o "Jazal") o en un sentido actual (los rabinos de cada comunidad) han tomado sobre sí ocuparse de llevar los textos hacia la vida de la gente. Liberales u ortodoxos, cada uno como individuo y todos como grupos de distintas filiaciones, procuran hacer significativa y relevante la palabra para quienes quieren leerla. Ya sean cuestiones legales sofisticadas o problemas morales profundos, el rabino es quién se preparó y es reconocido como facilitador de la palabra. Aun cuando los neguemos o rechacemos su autoridad, esa tradición que invocamos cuando nos identificamos como judíos está fundada en pilares rabínicos.

Sin embargo, reconocer el valor de los rabinos no significa que ellos son LA autoridad ni que su palabra es final. Merecen ser escuchados y tenidos en cuenta porque han dedicado buena parte de su vida, sino toda su vida, a estudiar aquello que despierta nuestra curiosidad circunstancial o motiva nuestra búsqueda espiritual. Que lo diga un rabino no lo hace norma sino conocimiento; el conocimiento habilita la decisión personal, el libre albedrío. La sumatoria de opiniones rabínicas, producto de la discusión, las "responsas", generan jurisprudencia que elegimos adoptar; o no.

El Rabino Ariel Kleiner no sólo es El Rabino de nuestra comunidad sino que es un amigo. Si decidimos, con su anuencia y la de la comunidad NCI, reproducir su prédica sabática es porque creemos que la misma sumará "insight" a nuestra vida cotidiana como judíos. Creemos que su mensaje elude la prédica literal, simplista, y moralista para dar lugar a preguntas y desafíos, a propuestas que quedan planteadas para que cada uno las lleve consigo. Sabemos que es un hombre leído e informado, un hombre que escucha y dialoga, un hombre que no se asusta por ideas ni propuestas. Tenemos la certeza de que, desde el momento mismo de pensar sus palabras de Torá hasta el momento de expresarse desde el púlpito, está imbuido de una humildad y ubicuidad muy difícil de encontrar en estos tiempos. Muchos confunden prédica con profecía; estamos seguros de que Ariel Kleiner no. Él sabe que aquello que decimos viene de nosotros mismos y todo el bagaje que llevamos con nosotros. Nada está oculto ni es su función revelarlo.


De modo que por un tiempo las columnas de tumeser.com serán todas del tipo no-rabínico, aunque no descartamos incluir artículos de rabinos ni del rabino Ariel Kleiner en especial. Por un tiempo al menos dejaremos las prédicas para la sinagoga, que es donde deben escucharse. Como dice el salmo, "es bueno agradecer". Gracias NCI por "prestarnos" las palabras de su Rabino; gracias muy especialmente a Ariel por compartirlas en tiempo y forma, aun en vacaciones, y ser parte del proyecto "tumeser".

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