La falta de recato en la Knesset

tamaraokAlgunos de los atuendos que miembros masculinos de la Knesset han usado durante años apenas pasarían la prueba de buen gusto en muchos países occidentales. Así que, ¿por qué está Tamar Zandberg siendo atacada por usar un vestido elegante, no obstante, sin mangas?

 ¿Puede una política esperar generar poder y respeto usando un vestido sin mangas?


Créase o no, entre todos los problemas serios a los que los israelíes deben enfrentarse este verano, desde el debate del trato con Iran hasta la salud precaria de un huelguista de hambre palestino, el nombramiento de un embajador controversial de las Naciones Unidas – esto es lo que se convirtió en el tema candente.


La controversia sobre el atuendo de Meretz MK Tamar Zandberg comenzó como una discusión sustancial. Zandberg se convirtió en una heroína feminista de la noche a la mañana cuando en un video de YouTube de una sesión del Comitéde la Knesset tratando el abuso de drogas y alcohol apareció, siendo la presidenta del Comité, alzándose contra la autoridad Anti-Droga, Zvi Hendel. Mientras Zandberg le hacía preguntas sobre cargos en los se excedió en su autoridad con relación al abandono pago del director general de su cargo, Hendel se desplomó como un silencioso escolar, negándose a responder las preguntas. Sus respuestas alternaban entre murmullos y un enfurecido desafío de su legitimidad en su trabajo, diciendo que él no veía a políticos que apoyaban la legalización de la marihuana calificados para su posición.


Sin perder su compostura, Zandberg serena pero firmemente le dijo que si él tenía algún problema con su nombrambiento, debería ser derivado a aquellos que la pusieron en esa posición, pero que ella debía ser tratada con respeto. Luego de que él diera un paso más lejos que ignorarla y criticarla – se burló de ella, ella lo echó del lugar. “Nunca en mi vida había visto a alguien demostrar tanto machismo y comportamiento irrespetuoso hacia un presidente de comité y le estoy diciendo que se vaya,” dijo. Zandberg añadió que la falta de respeto hacia ella como una oficial electa es una falta de respeto para el público.


Como le sucedió a la Laborista MK Stav Shaffir antes que a ella, el vídeo de una joven política ejercitando poder y negándose a ser echada convirtió a Zandberg en una estrella de rock de Internet.


Pero luego la conversación tuvo un bizarro desvío hacia el tema de la vestimenta. Hila Kobu, una columnista para el sitio web de Walla News escribió un editorial opositor “¿Por qué una presidenta del Comité fue a trabajar con los hombros decubiertos?” discutiendo que mientras el comportamiento de Hendel era inexcusable, Zandberg merecía críticas por su ropa.


Su elección de un vestido sin mangas que mostraba un tatuaje que tenía en su hombro puede no haber sido el mejor atuendo para presidir un comité de la Knesset si su objetivo es que la tomen seriamente y que muestren respeto para los miembros religiosos de la legislatura.


Hizo a Kobu sentirse “incómoda” ver a Zandberg enfrentar a Hendel con los hombros expuestos, en una especie de “camiseta sin mangas” con su tatuaje expuesto viéndose “rara” y “rebelde”. Kobu amplió su crítica más allá de Zandberg a todas las mujeres en lugares de trabajo que usan el calor del verano como excusa para vestirse sin mangas y sandalias, no por comodidad, argumentando que era un deseo de ser vista como moderna y sexy.


Las respuestas a Kobu vineron rápidas y furiosas, más prominentemente un artículo en el Haaretz en hebreo “¿Qué quieren de MK Zandberg? Mujeres poderosas no usan mangas” ilustró con imágenes de mujeres poderosas alrededor del mundo quienes tienen autoridad mientras muestran sus brazos, liderado, naturalmente, por la Primera Dama Michelle Obama quien ha sido una pionera en hacer los brazos tonificados un símbolo de estatus.


Aquí está la cosa: aquellos que critican la ropa de Zandberg – podrían tener un punto si existiera algún código de vestimenta o tradición de atuendos formales en la Knesset. Como cualquier persona familiarizada con la Knesset sabe, la ropa que han usado los miembros hombres a través de los años apenas pasaría la prueba de buen gusto en muchos países occidentales. La tradición del traje de Ben-Gurion es, bueno… desprolijo. Mientras la ropa de miembros masculinos ha mejorado a través de los años nunca nadie modeló un mejor ejemplo del atuendo anticuado más que el enemigo de Zandberg, Zvi Hendel, quien se sentaba frente a ella con una camisa arrugada colgando afuera de sus jeans, sandalias en sus pies, sin traje ni corbata. Uno podría argumentar fácilmente que su apariencia mostraba tanta falta de respeto como la de Zandberg – si no más. Ella, por lo menos, estaba prolija y adecuada, con un collar dorado como accesorio para su vestido beige. El atuendo de Zandberg no era diferente del de muchas mujeres profesionales en países donde la temperatura ronda los 40 grados Celsius.


¿Quizás, a pesar de las sofocantes temperaturas, la Knesset debería hacer justicia requiriendo que los hombres como también las mujeres usen trajes mientras llevan al cabo sus tareas parlamentarias? Tal regla resolvería los problemas duales de hacer a los hombres verse más finos y cubrir los hombros de las mujeres. Pero en Israel, la idea de entrar en un campo minado de dictarle a oficiales electos qué usar y que no usar es peligroso – recientemente, no olvidemos, hubo una disputa sobre una kefiá en la Knesset. No – desde hombros descubiertos a camisas arrugadas a kefiot a trajes negros y sombreros de ala gruesa – es mejor dejar que los miembros de la Knesset usen lo que les parece adecuado, reflejando las diversas y enérgicas poblaciones que representan, hasta con el costo de un poco de incomodidad. Pero cuando se trata de su comportamiento, no se puede permitir tal diversidad: No importa el género, religión o atuendo, nuestros legisladores deben tratarse de la misma forma que deben hacerlo sus ciudadanos – con respeto.

 

Fuente: Haaretz.com

· Más leídos ·

Consola de depuración de Joomla!

Sesión

Información del perfil

Uso de la memoria

Consultas de la base de datos