El amor de los israelíes por las sandalias

sandaliasokResulta que las así llamadas "sandalias bíblicas" son un invento israelí de la contemporaneidad: las dos tiras que simbolizan lo israelí.

De todas las prendas de vestir nacionales, las sandalias bíblicas se volvieron no solo una prenda emblemática, sino que también simbolizaron el gusto que definió la manera correcta de vestirse de los israelíes.

Se originaron con los fabricantes de calzado de los kibutzim (luego de inmigrar de Europa), llegaron hasta Tel Aviv y se las etiquetó como "prenda israelí" en los catálogos de la marca de zapatos Nimrod, que comenzó en los años 60 ("Del país que se toma sus sandalias en serio", como se las promocionaba en inglés en el año 1986) y se les dio un mayor refuerzo a través de Srulik, la figura sabra de las caricaturas de Dosh.

Las sandalias simbolizaban lo israelí, la conexión con la tierra, el vínculo con un pasado judío imaginado y principalmente la necesidad de que un artículo minimizara las diferencias entre los diversos aspectos de la identidad local.

"Las sandalias constituyen un objeto perdido porque son un cliché, pero no tenemos por qué escapar de los clichés", indica la Prof. Tamar El Or, profesora de sociología y antropología, quien escribió el libro "Las sandalias: una antropología del estilo israelí", publicado recientemente por Am Oved (en hebreo). "Recuerdo que, durante muchos años, mis tíos de los Estados Unidos venían a Israel y lo que querían eran "sandalias Nimrod", y me pareció que eso tenía algo que había que investigar. A fin de cuentas, los israelíes, en el extranjero, se identifican entre sí por sus pies, incluso si ya no usan sandalias. Y lo que uses en los pies indica claramente quién eres. Supuse que podíamos pensar así por un momento y dejar a un lado todo el simbolismo".

El Or carnea varias vacas sagradas, incluso la creencia de que se hayan originado realmente en la época de la Biblia las sandalias bíblicas que conocemos. "Este estilo no está relacionado con la autenticidad", indica. "En la investigación que realicé, descubrí que se fabricaban en Europa Central las sandalias bíblicas que conocemos y que se llamaban "sandalias de Jesús". Durante la época bíblica, usaban sandalias completamente distintas, con tiras longitudinales ubicadas en el espacio que hay entre el dedo gordo y los demás dedos...pero la persona que las asoció con un pasado imaginario fue Yosef Ben Artzi, uno de los fundadores de Nimrod, quien deseaba asociar las sandalias con la Biblia, con Masada y con la arqueología judía. Ese era su sionismo, al igual que el de sus clientes".

Pero la investigación de El Or no se trata solo de una travesía histórica a raíz de las sandalias locales y de sus procesos de producción, sino que por sobre todo constituye un intento por aprender sobre el estilo y las formas israelíes, un estudio que trata de preguntar cómo es que, incluso después de 50 años, vivimos en una época de tiendas nacionales que ofrecen un estilo sencillo y monocromático, estilos informales de vestirse y un rechazo de los atuendos demasiado elegantes.

"Quería estudiar sobre las sandalias en sí", señala. "Quería saber qué tipo de industria las rodeaba, donde compraban el cuero para fabricarlas, y, mientras aprendiera el léxico de los estilos, cómo fue que quedó grabado como estilo indicado, cómo lo estético se volvió ético y correcto. Y si se volvió correcto este estilo, vemos cómo sobrevivió incluso cuando cambió la tecnología con la introducción de la goma, del velcro y de otras tecnologías. Es interesante que, incluso después de que se dieran estos cambios, los israelíes siguieran prefiriendo este estilo, ya fuera en forma de sandalias bíblicas modernizadas o en forma de Source sandals, por ejemplo".

¿Cómo se originó este estilo sencillo?

Identificación estética con las personas a las que admiramos, incluso si no vivimos como ellas. Y esta estética se convierte en la estética correcta".

El Or explica cómo fue que Nimrod entendió este secreto de la sencillez, cómo es que empezó a diseñar el estilo sencillo y conocido y cómo es que llegó a ser el responsable de los valores dominantes de la cultura de la moda nacional, la cual llegó casi hasta el día de hoy. "Nimrod diseñaba para una burguesía de Tel Aviv que acogía los valores del movimiento laborista", indica. "Con el tiempo llegó a ser parte de la calle Dizengoff, y llegó a constituir los cimientos para que el eslogan "Made in Tel Aviv" indicara la moda actual, la cual tiene que caracterizarse por la sencillez, un criterio que permaneció con la mujer que se iba de compras en Tel Aviv y que la ayudaba a rechazar las prendas que identificaba como muy coloridas o muy ornamentales.

En ese sentido, la sandalia es parte de un concepto general que combina lo estético con lo ético. El Or describe la consolidación del lenguaje que considera la sencillez como un distintivo de algo local que luego se traduce y queda asociado con la urbanidad de Tel Aviv.

"Aquí se presenta algo más que la historia de la moda", señala. "La elección de las sandalias sencillas no es más que una parte de una tendencia general, así como se presenta como algo divertido y ornamenta el rechazo de la cultura local a la cultura pop. Se trata de una sociología que proviene de la música y de la moda, y por medio de esta sociología uno puede decir algunas cosas sobre la moral de clase que se desarrolló aquí como moral correcta, que se apoderó de lo israelí y que produjo bienes que otros querían comprar como bienes "israelíes".

"Los que no eran parte de este carácter israelí, ya fuera que quisieran vestirse como dandis, de pantalones acampanados, camisas de colores y chaqueta, o las que usaran vestidos floridos y estampados, eran "otros" a los que se les decía algún que otro disparate. Todo se derrumbó en un estilo cuyos márgenes son este "otro". Podrían ser los mizrajim (del norte de África y Medio Oriente) a los que se los tildara de "freichas" (mujeres jóvenes y guapas, pero tontas), o podrían ser los inmigrantes de Rusia que traen un estilo nuevo que desafía el monocromaticismo.

La renombrada diseñadora Dorin Frankfurt diseñaba sandalias bíblicas para Nimrod a principio de la década de los 80. "Aproveché este estilo para convertirlo en algo nuevo, algo que, desde una mirada actual, se lo identifica en las últimas marcas como Celine y Marni", señala. "Allané la suela y la diseñé como suela de cuero delgada, y pinté el cuero de oro y plata".

Pero no está de acuerdo necesariamente con el espíritu de la sencillez presente en la moda israelí, al menos desde que lanzara su propia marca.

"Cuando empezamos con la fábrica, la abrimos con una simple agenda mediterránea, pero no tenía ningún cliente. Las sandalias bíblicas se basan en el minimalismo, pero ya no existe eso. Dondequiera que observe, veo mujeres con pantis brillantes, con el cabello teñido de pelirrojo, con camisas anchas y coloridas y un aspecto demasiado elegante. Recién a fines de los años 90 aproximadamente es que se volvió a la moda sencilla, que denominaron "minimalismo".

Idit Barak, profesora del departamento de diseño de modas de la Shenkar School of Engineering and Design, indica que el valor de la sencillez ingresó al nuevo diseño local a comienzos del milenio de la mano de diseñadores como Alice of Shine, Sarah Braun y Roni Bar. "En ese momento solía llamarlo "el look desaliñado"; hay algo dentro nuestro que quiere lucir natural", indica. "No está bueno ponerse elegante. Y si te pones a pensar sobre qué usar, tienes que parecer como si no te estuvieras esforzando".

"Esa generación de diseñadores trabajó con una carencia de tejidos y con una falta de las tradiciones de la alta costura, y lo convirtió en una estética. Quizás como las sandalias Nimrod. Al igual que estas, comenzó por una necesidad, mientras que hoy día ya se trata de una elección estética. Pero en los últimos años, con la entrada de las cadenas internacionales, la Internet y la publicidad al mundo, las cosas se presentan de manera distinta".

"En Israel el hecho de "ponerse elegante" implica arriesgarse", insiste El Or. En mi opinión, aún seguimos con el espíritu de la sencillez. Fijémonos en el uso del calzado sin cordones, algo que señala que estás por vestirte, pero que en realidad uno no termina de hacer...En todas partes del mundo es importante estar relajado. Pero en Israel sigue existiendo el deseo de que nos digan que no hay problema con el ponerse elegante.

¿Y qué sucederá con la sandalia bíblica? ¿Qué será de ella?

"La sandalia es una prenda sensacional. Se encuentra en museos como el Museo de Pérgamo en Berlín, y de hecho pertenece al Creciente Fértil, no a Israel. Aquí tuvo una vida única y seguirá teniendo vida. No desaparecerán las dos tiras que simbolizan lo israelí.

Fuente: haaretz.com


Traducción al español: Rodrigo Varscher

· Más leídos ·

Consola de depuración de Joomla!

Sesión

Información del perfil

Uso de la memoria

Consultas de la base de datos